MAREMÁGNUM

Columna Política Destacadas
Por: Mario Vargas Suárez
Julio 10, 2018 06:07


Maestros y presidentes

Desconozco al autor de la expresión “El que a hierro mata… a hierro muere” además de los dichos y refranes en ese mismo sentido.

El lector hoy se podrá recrear con una síntesis sobre la historia del sindicalismo en México y apunto los dichos y refranes porque si bien los maestros del país siempre han tenido, oficialmente un líder, la realidad es que hasta parece de papel, solo para la oficialidad, porque vienen a la mente traiciones históricas del sindicalismo.

Si usted conoce la historia del gremio docente de México, convendrá conmigo que ha sido un sector muy combativo, pese a su actitud pasiva frente a las embestidas gubernamentales de este sexenio y muy traicionado en la cúpula del poder sindical.

Entre paréntesis le comento que la actitud pacifista de los maestros de México, frente al gobierno Nieto-peñista, merece un estudio científico muy estricto para explicar la conducta gremial, puesto que la historia de México dice que han sido un sector importante en la participación social.

Si usted busca los antecedentes de este noble gremio, podrá constatar lo que apunto, porque los maestros no se doblegaron a los gobiernos virreinal, independiente, de la reforma o el revolucionario, hasta que la habilidad política del presidente Manuel Ávila Camacho (1940-1946) reunió a las principales organizaciones de maestros del país.

Quienes saben de esta parte de la historia, afirman que el presidente Manuel Ávila Camacho prácticamente obligó, a las principales centrales de maestros, a reunirse en el Palacio Nacional de Bellas Artes en la CDMX desde octubre de 1943, a fin de conformar una central única que agrupara a los maestros de México.

Después de los acuerdos, nada fáciles, hasta el 26 diciembre de 1943, por fin las puertas de Bellas Artes se abrieron para dar paso al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y oficializar el Primer Congreso Nacional de Maestros.

Detrás del Secretario General (cargo máximo) del SNTE se encontró el soporte de los caciques magisteriales: Edgar Robledo Santiago, Manuel Sánchez Vite, Jesús Robles Martínez, Enrique W. Sánchez, Alfonso Lozano Bernal, Alberto Larios Gaytán, Félix Vallejo Martínez y Carlos Olmos Sánchez.

El primer Secretario General del SNTE fue Luis Chávez Orozco (1901-1966), electo para el período 1943-1945, profesor sindicalista y funcionario público, historiador y promotor de la educación socialista.

El poder en esta primera parte de la historia del SNTE (1943-1972) se centra en unos cuantos que llegan, lo mismo al Congreso de la Unión, a gobiernos estatales, líderes del PRI y hasta el mismo gabinete presidencial de estos sexenios.

La segunda parte de esta historia va del 22 de septiembre de 1972, donde el potosino Carlos Jongitud Barrios, entonces hombre de confianza (chofer, pistolero, secretario, etc.) de Manuel Sánchez Vite y con el apoyo presidencial de Luis Echeverría Álvarez (1970-1976) lanzó su “Vanguardia Revolucionaria del SNTE” donde se vincula por primera vez la alianza entre maestros, padres de familia, campesinos y obreros.

En 1972 surgió como Secretario General interino del SNTE, el oriundo de Xicoténcatl, Tamps., el profesor Eloy Benavides Salinas y en 1974 asume la Secretaría General Jongitud Barrios.

Hacia 1977, el potosino Jongitud apoya a la chiapaneca Elba Esther Gordillo Morales para llegar como Secretaria General de la Sección 36, que aglutina a los maestros del Valle de México y de la zona conurbada con el Distrito Federal.

Los susurros sobre la relación Jongitud-Gordillo van desde el tema sindical hasta el afectivo, al grado que se rumoraba que la Gordillo tenía la promesa del potosino de la Secretaría General del SNTE en el congreso de La Paz B. C., solo que en el último momento llegó a la gran silla Jorge Mendicuti Negrete, compadre de Don Carlos.

La Paz, BC, fue el último escenario donde se visualizó a Gordillo, porque ‘se perdió’ hasta el arribo a la presidencia del país del señor de Hualahuises, N.L., Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) quien incorporó a Gordillo Morales a la vida política del país como Delegada Política de Gustavo A. Madero, en el DF.

El ‘Quinazo’ del gobierno salinista, provocó la renuncia a todos los privilegios del SNTE, incluyendo la Senaduría, del potosino Jongitud, por lo que Salinas de Gortari provocó que por unanimidad, el Congreso Nacional de Maestros nombrara a Gordillo Morales como nueva Secretaria General del SNTE.

Resumen Uno: Gracias al presidente Ávila Camacho, los creadores del SNTE (1943) son traicionados por Carlos Jongitud Barrios (1972) que llegó con el apoyo presidencial de Luis Echeverría; Jongitud presenta su renuncia a la dirección de la organización sindical (1989); Salinas de Gortari influye para que lo substituya, Elba Esther Gordillo Morales; la chiapaneca es detenida y procesada en febrero de 2013 por acusaciones federales, se apunta que Enrique Peña gestó el golpe. A manera de colofón ¿El que a hierro mata… a hierro muere?