Maremágnum… El precio

Mario Vargas Suárez

El título de hoy bien puede entenderse como el dinero que se acuerda para la adquisición-venta de un bien, producto o servicio.

Aunque también adquiere una connotación muy distinta, cuando hablamos de un perjuicio, esfuerzo o sacrificio que es necesario para conseguir un objetivo.

Se me ocurre. El precio que paga una mujercita cuando vive con un ‘muñequito’ que no trabaja, es dependiente de alguna droga, celoso, etc. El precio es la infelicidad.

Para los efectos de este espacio periodístico, me apego al segundo párrafo cuando hablamos de un ‘sacrificio, perjuicio o esfuerzo’, al valor lo que ahora tenemos como mexicanos y lo que hemos perdido.

Uno de los críticos más serios y severos de la 4T, sin duda es el periodista Raymundo Riva Palacio que en su columna de El Financiero, apunta la gestación de ‘una crisis mayúscula’, refiriéndose al tema de medicamentos pero no solo en el sector salud de México, sino en el país.

Derechohabientes del IMSS, ISSSTE y de servicios médico asistenciales locales se han quejado en los últimos años del desabasto en medicinas, aunque bien se pueden adquirir en farmacias similares, genéricas o de patente, pero hay… todavía.

En Estrictamente Personal, la columna del periodista Riva Palacio, se lee que el 30 % de las medicinas necesarias en el país se pusieron a licitación en noviembre pasado, pero simplemente no se adquirieron… ¿la razón? Simple: el concurso quedó desierto.

En otras palabras, los empresarios de la salud se negaron a participar y ¿cuáles serían las razones? Algunos comentaron que eran muchas las exigencias, como la entrega a hospitales en forma directa, lo que ocasionaba la incursión en otro esquema de negocio, como el transporte.

En otras palabras, según Riva Palacio, el 70 por ciento del total de los medicamentos más necesitados y especializados, simple y llanamente no se licitaron y lo que sí, quedó desierto. Lo que significa ‘no hay suficientes medicinas para abastecer las necesidades del país… se abre un riesgo… lo que está en juego es la vida de muchos, no solo mexicanitos enfermos de cáncer o de males renales, el riesgo es para todos.

La decisión de no comprar medicamentos desde el 2018 no fue responsabilidad de nadie más que del Ejecutivo Federal, pues Raquel Buenrostro, oficial mayor de Hacienda, fue quien recibió la instrucción ‘porque se revisaría todo.’

Inicialmente fue una medida aceptable para intentar combatir la corrupción de los gobiernos pasados, pero nunca imaginaron alternativas de solución, solo revisar y encontrar culpables, al grado que la inexperiencia de altos funcionarios como el titular de la Comisión Federal para la Protección de Riesgos Sanitarios (COFEPRIS), doctor José Alonso Novelo, terminó por no hacer nada.

Los aplausos presidenciales para este personaje de la medicina fueron porque, literalmente, cerró la puerta a toda la industria químico farmacéutica y con ello, frenó nuevos productos, autorizaciones y canceló los comités de expertos que evaluaban las nuevas moléculas.

El trabajo periodístico de Raymundo Riva Palacio es muy extenso y con precisiones sobre el tema y lo más relevante es la insensibilidad al dolor humano que ahora padece un sector de mexicanos, pero que la amenaza real para un futuro no lejano, es que no solo el sector salud quedará sin medicamentos, sino que el país entero estará en esta crisis.

Así como un tiempo hubo contrabando de artículos electrónicos, tabacos, ropa y autos usados, y hasta drogas, los medicamentos tendrán que importarse de alguna forma… pero solo para un sector, los mejores posesionados en la riqueza financiera, los demás seguiremos contribuyendo para aumentar la riqueza de los comerciantes de la muerte: las funerarias.

Pero eso… dice el comercial, esa es otra historia.

Por cierto, se ha anunciado con mucha insistencia que la coalición de gobernadores azules, esta semana dieron marcha atrás con la rebeldía contra la imposición gubernamental del Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI) que inició funciones el primero de enero anterior, descentralizado de la Secretaría de Salud.

Prometió AMLO que el nuevo Instituto brinda servicios de salud gratuitos y de calidad a todas las personas que se encuentren en el país y no cuenten con seguridad social, apegado a criterios de universalidad, igualdad e inclusión.

Nació cojeando… muchos mexicanos ven suspendidos tratamientos o están pagando lo que antes no y peor… en el servicio Médico de Pemex, ya murieron dos pacientes porque les inyectaron medicina infectada y caduca.

¿Vamos bien?

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