Inés Gómez Mont’ balconea’ a Galilea y comparte su anécdota más vergonzoso

QUIÉN

Luego de aclarar que siguen siendo tan amigas como siempre, Inés Gómez Mont y Galilea Montijo compartieron con sus seguidores historias de los viajes que han realizado juntas y mientras estaban en la plática, a Inés se le escapó contar una de las anécdotas más divertidas que ha vivido al lado de su amiga.
La conductora de Familias frente al fuego dijo que todo ocurrió hace aproximadamente dos años, cuando juntas y en compañía de sus respectivos maridos y varios amigos viajaron a Nueva York para celebrar un cumpleaños de Gali.


“Hace como dos o tres años nos fuimos de viaje por el cumpleaños de Gali. Quería ir a Nueva York a festejar su cumpleaños. Nos fuimos una noche antes como a un baresito y nos echamos nuestros shots, estábamos enfiestaditos”.

Al otro día, la única que amaneció mal fue Galilea, quien por tratar de remediar su situación, la complicó de la manera más divertida.

“Nos encontramos en un restaurante a un señor que era amigo de nuestros esposos. Gali le dice: ‘Es que estoy medio cruda y me siento mal’. Entonces (el señor) le dice: ‘Tómese una piedra’. Es como un shot que tiene anís y muchos licores. Supuestamente te lo tomas, te levanta y como que ya te quita el malestar».
El problema fue, continuó narrando Inés, que le llevaron un vaso, pero con muchos shots, mismo que le hicieron un efecto tremendo.

“Galilea aguanta de verdad porque nunca pierde el estilo. Al final del día se echa sus buenos quiebres y no hay quien la tumbe. Se ve feliz,pero no es como que un shot la tumbe y la poca borrachilla… En fin, se toma el vaso de la famosa piedra, acabamos de comer, salimos del restaurante y entramos a una tienda”.


Entonces fue que Galilea empezó a sentir “el golpe” de la piedra… De hecho, confesó a Inés: “Me siento tomada”, cosa que jamás dice.

Ya en la tienda, la conductora caminaba agarrada de un hombre de Inés quien tomó un vestido y se lo enseñó a su amiga. “Le digo: ‘Mira, comadre, este vestido está muy lindo, ¿no?’, y ya nada más escucho que dice (gritando) ‘Está divino’”.

Lo mismo pasó con una blusa que le mostró Gómez Mont . “Le digo: ‘Esta está muy bonita también’. ‘Está divino’, grita en la tienda y yo volteo a ver a la gente que nos estaba mirando con cara de ‘¿Por qué grita con esa euforia?’, y ya de ahí optamos por salirnos de la tienda e irnos al hotel”.

Inés asegura que hasta el momento se siguen burlando del “está divino”, una frase que quedó para la historia de estas amigas que están más unidas que nunca.

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