Por vender una serie… ¡familiares de Karla Luna arman guerra con Karla Panini!

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Familia de KARLA LUNA arma argüende para vender serie de Las lavanderas, denuncia su ex, AMÉRICO GARZA: “Todo es un show mediático”

Han pasado casi tres años de que Karla Luna perdió la batalla contra el cáncer –el 28 de septiembre de 2017–, y con su muerte parecía que había quedado sepultada la traición que enfrentó en 2014 con Karla Panini, quien fue su compañera en el programa Las lavanderas y su gran amiga en la vida real.

Sin embargo, inesperadamente hace unas semanas, la familia de Luna revivió el tema tras dar a conocer un audio en el que la fallecida actriz enfrentó a “La comadre güera” por la relación que tuvo con Américo Garza, quien fuera su esposo en ese entonces y que ahora, tras estar en el ojo del huracán, decidió compartir con TVyNovelas la verdad que hay detrás de todo esto. Asegura que la intención de los Luna de ver a las hijas que procreó con Karla es un show mediático, cuyo único fin es sacar provecho: “Tienen un contrato en el que están vendido una serie que vienen preparando desde mucho tiempo antes”.

“LOS ABUELOS IBAN Y LAS CUIDABAN PORQUE KARLA LUNA LES PAGABA”
¿Cómo va el proceso legal que enfrentas con la familia de Karla Luna?

Tenía la carpeta parada año y medio, no la atendieron, no le movieron, hasta ahorita que salió este show mediático, y me extraña, porque conmigo nunca se comunicaron, y en los juzgados tampoco atendieron la carpeta desde septiembre de 2018. Ahorita estoy solicitando una variación del convenio para que, si las quieren ver, sea de manera supervisada, y ya el Centro Estatal y el juzgado van a poner las condiciones, restricciones y demás.

¿Por qué? ¿Cuál es el riesgo de que las lleven a su casa?

Es una familia que tiene mucho odio hacia nosotros, entonces, hay ciertos temores. Cuando Karla, la mamá de mis hijas, falleció, fui ese mismo día a buscar a las niñas y no me dejaron llevarlas. En ese momento lo acepté porque entendí que estaban en shock por lo que había sucedido, y les dije que al día siguiente, temprano, iría por ellas, que las llevaría a desayunar y yo les iba a dar la noticia del fallecimiento de su mamá, porque soy su papá y siempre he estado con ellas. Pero al día siguiente que fui a buscarlas no me abrieron la puerta ni me contestaron el teléfono, y el abogado me dijo que no me las iban a dar porque la familia de Karla quería que vivieran con ellos.

¿Qué hiciste?

Les externé que no me parecía correcto, porque que eran mis hijas. El abogado me dijo que ellos temían que, si me las entregaban, yo no se las prestaría después. Le expliqué que esa no era mi intención y que, obviamente, mis niñas iban a vivir conmigo, pero podrían convivir con la familia de Karla los días que nos pusiéramos de acuerdo. Sin embargo, no lo entendieron así, me dijeron que podría verlas, si quería, en el velorio, pero que no me las iban a entregar hasta que les firmara un convenio en el que celebraba con los abuelos las mismas condiciones que tenía con la mamá de mis hijas, es decir: los mismos días, lo que le daba para vacaciones, ropa, escuelas…. No quise discutirlo en ese momento, pero les dije que lo iba a revisar con mis abogados, porque ellas a quien necesitaban era a su papá. Y realmente los abuelos no vivían ahí (con las niñas), iban y las cuidaban porque Karla les pagaba.

¿Qué pasó después?

Fui a verlas al velorio, en el estacionamiento, ahí fue cuando se me hizo muy desagradable que estuvieran grabando adentro del velorio a todos.

¿Quién estaba grabando?

La familia de Karla tenía un camarógrafo ahí, le decían que grabara todo: escenas tristes, el ataúd, a las niñas llorando…

“LAS CONVIVENCIAS SE SUSPENDIERON PORQUE AFECTABAN A LAS NIÑAS”
¿Con qué finalidad?

Para la serie que tienen pensado hacer. Todo esto es un show mediático porque quieren hacer una serie y tienen tiempo planeándola. De hecho, me di cuenta de que tomaban fotos en los juzgados, todo lo vienen planeando, luego va a salir a la luz. Y bueno, a las niñas las vi en el velorio y ahí les dije que iba a pasar todos los días para verlas y que sólo les iba a dar una semana para que vivieran su duelo; siempre he pensado que nadie mejor que un papá para consolar a sus hijas, porque ellas me necesitaban a mí y a nadie más. Siempre estuve con ellas; de hecho, estuvieron más tiempo conmigo que con su mamá.

¿A qué te refieres? ¿Su mamá no las atendía?

Sí las atendía cuando estaba con ellas, pero hay un dictamen psicológico en el que realmente ellas ven su núcleo familiar en mi casa…

¿Cómo recuperaste a tus hijas después?

Estuve yendo todos los días, en diferentes horarios, para estar al pendiente de ellas, y al cumplirse la semana, el abogado me dijo que les regresara a las niñas o les firmara el convenio, entonces le dije que ni una ni otra. ¿Cómo les iba ceder la custodia y darles pensión a ellos? ¿Por qué? Y

me amenazó con que me iba a hacer un show mediático, y sí, pasó… Todavía no llegaba a mi casa y ya estaba una Alerta AMBER; mis abogados de inmediato aclararon que las niñas no estaban desaparecidas ni con ningún desconocido, sino con su papá, que tenía la custodia y la patria potestad. Fue complicado, hubo tráfico de influencias, se puso difícil, hasta que conseguí un amparo de un juez federal para que la autoridad estatal no me pudiera quitar a mis hijas hasta que no se llevara un juicio, porque a mi casa fueron representantes del DIF y el ministerio público a tratar de hacerlo. Después se llevó el proceso del juicio, y yo me encargué del dictamen de mis hijas, evitando que lo hiciera el ministerio público, porque sabíamos que iban a buscar afectarme para que yo las perdiera; lo hice con un perito profesional, y ahí salió que el núcleo familiar de mis hijas es conmigo. Entonces, en marzo de 2018 llegó el juicio, y la ley me favoreció porque soy el papá y tengo la custodia.

¿Qué pasó después?

En mayo de ese mismo año le hablé al hermano de la mamá de mis hijas y le dije que a pesar de lo que habían hecho, yo no tenía problema en que las vieran, pero tenían que estar conscientes de que el lugar de las niñas es conmigo, y que si querían una reunión los abuelos y los hermanos conmigo, estaría a su disposición. Así fue, nos juntamos en un café, hablamos de eso, les ofrecí que fuéramos a un restaurante o algo para que convivieran con las niñas, y me dijeron que sí. Los invité a un parque cerca de mi casa, y las vieron ahí; eso fue un sábado, y el lunes estaban en una televisora de Monterrey diciendo que yo lo quería hacer todo de forma ilegal, por debajo del agua… Ellos voltean las cosas, las tuercen… Después de eso iniciaron un juicio en el que me quieren pelear la custodia y las convivencias; las ven un par de ocasiones, y veo a las niñas afectadas, entonces hice otro dictamen psicológico, pericial, y el perito recomendó suspender las convivencias porque estaban afectando psicológicamente a las niñas.

¿Por qué?

Porque todo el tiempo las estaban haciendo llorar y recordar cosas tristes. Así que el juzgado pidió que se cancelaran urgentemente las convivencias, y ya no las llevé. Pasó el tiempo, y en septiembre llegamos a un acuerdo.

“NO TIENEN NI SIQUIERA LOS DERECHOS DE KARLA LUNA”
Negociaste por el bien de las niñas…

Exactamente. Les ofrecí ciertos días y ciertas horas; me pidieron más días y más horas, y acepté; me pidieron Navidades y Años Nuevos, acepté; cumpleaños de ellas, y acepté cierta cantidad de horas; cumpleaños de ellos, y acepté. Lo único que les pedí fue que me regresaran sus visas y pasaportes y que nos dejáramos de desacreditar con las niñas, en los medios de comunicación y en las redes sociales.

Firmamos el convenio el 7 de septiembre, y el siguiente viernes les tocaba la primera convivencia, pero el miércoles ya estaban en el programa Hoy hablando de que yo me llevé a las niñas a la fuerza, que no las habían visto en no sé cuánto tiempo, y que les había hecho firmar un contrato que no querían… Hicieron un show. Así que fui con la juez y le dije que si ellos no estaban cumpliendo con lo mínimo que les pedí, ¿quién me garantizaba que me iban a cumplir en entregarme a las niñas? Solicité una suspensión de ese convenio, y ellos dejaron de atender la carpeta. A mí no me volvieron a hablar nunca y no se han comunicado al juzgado, por eso me sorprendió que ahora digan que yo no los dejo verlas.

¿Cuál es el monto aproximado que ellos pedían?

No quiero entrar en detalles de dinero, pero Karla y yo llegamos a un acuerdo con el cual las niñas podían vivir bien, yo pagaba escuelas, seguro de gastos médicos, dos veces al año cierta cantidad para ropa y vacaciones.

¿En qué te ha afectado este escándalo mediático de forma personal y familiar?

Mucho. En cuestión laboral, social… sobre todo a mis hijas, y fue algo que siempre le dije a su mamá. Al final de cuentas, las que iban a salir afectadas con todo esto son las niñas, no midieron que iban a crecer y podrían ser excluidas socialmente por esto. Ahorita mis hijas toman sus clases en línea, tienen computadora, iPad, teléfono y pueden ver esto. ¿Cómo las llevo a un lugar público si las expongo a ser señaladas, sólo porque ellos quisieron hacer negocio con una serie?

Si ellos venden la serie, tendrían que mencionarlos a ustedes… ¿Tienen los derechos?

No. Erika (hermana de Karla Luna) intentó registrarlos; con una solicitud de registro es con lo que anda vendiendo la idea a todos, pero no tienen los derechos de nada, ni siquiera de Karla Luna. Tengo entendido que tienen negociaciones con una empresa que no voy a mencionar, ya veremos (…) Misteriosamente, Erika va a ser la protagonista de la serie, y ya perfilaron unos personajes muy bizarros, una edecán y un dizque empresario diciendo puras bajezas e incongruencias.

“KARLA LUNA Y YO NOS PEDIMOS PERDÓN”

¿Tus hijas han tomado terapia?

Sí, pero el mismo perito con el que las llevamos me recomendó que ya no las tomaran porque las niñas hicieron como una “costrita” a la herida, recuerdan a su mamá con amor y cariño, y no están sufriendo una afectación por eso; sin embargo, las va a evaluar otra vez para revisar si es necesario.

¿Cómo manejas con tus hijas el recuerdo de su mamá?

Jamás les hemos hablado mal de ella ni de nadie de la familia, la recuerdan con amor, incluso tienen fotos de su mamá en su recámara, jamás se los hemos prohibido.

¿Han pensado irse del país por toda esta situación?

No, ellos (la familia de Karla Luna) lo comentaron y no nosotros, inventan tantas cosas…

¿Tienes la conciencia tranquila?

Sí, los problemas los arreglé con la mamá de mis hijas.

¿Hasta dónde piensas llegar?

Por mis hijas voy a atender lo que tenga que atender; ahorita lo que estoy solicitando es la variación de convenio y que las visitas sean supervisadas, si quieren verlas.

Si pudieras mandarle un mensaje a la gente que los ha estado atacando, ¿qué les dirías?

Que mis hijas están bien, y que si las quisieran ver, me buscarían a mí y atenderían lo legal, pero no han hecho ninguna de las dos cosas, entonces, todo esto es por dinero, y lo están haciendo mediático porque tienen un contrato en el que están vendiendo una serie que vienen preparando desde mucho tiempo antes.

EL RECUENTO DE LOS DAÑOS

Karla Luna y Américo Garza estuvieron seis años en unión libre; en 2012 se casaron, y en 2013 se separaron cuando, supuestamente, Karla Luna descubrió la infidelidad de él con su amiga y compañera de Las Lavanderas: Karla Panini.

El truene amistoso y laboral de Las Lavanderas se dio a finales del 2014. Panini y Garza se casaron en 2016 por la religión cristiana. De acuerdo con declaraciones de Américo, Luna tuvo tres parejas después de él.

En el 2012, a Karla Luna le diagnosticaron cáncer, cuando tenía poco de haber tenido a su segunda hija con Américo, la cuarta para ella. Su lucha contra la enfermedad llegó a su fin el 28 de septiembre de 2017.

Legalmente, las dos hijas pequeñas de Luna quedaron bajo la custodia de su padre, Américo Garza, quien desde entonces se ha enfrentado con la familia de Karla Luna por la cuestión de la convivencia con las niñas.

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