Mario Vargas Suárez

El vocablo, título de hoy, se entiende como la situación o circunstancia en que los funcionarios públicos, u otras autoridades públicas, están corrompidos (la corrupción de un juez; la corrupción del idioma).

Es frecuente oír «Estamos hartos de tanta corrupción en el Gobierno…” por lo que una fuerza opositora gana simpatizantes cuando hace pública denuncia y presenta una moción de censura.

La corrupción es la acción y efecto de corromper. Es decir, es el proceso de quebrar deliberadamente el orden del sistema, tanto ética como funcionalmente, para beneficio personal. El corrupto comete una acción ilegal y también presiona u obliga a otros a cometer tales actos.

En nuestro México Lindo y Querido, el eslogan o frase de impacto del candidato presidencial del PRI, Miguel de la Madrid Hurtado (1934-2012) fue “Contra la Corrupción, Contamos Contigo” y claro que logró efectos esperanzadores entre la población.

La desilusión popular en ese mismo sexenio (1982-1988) fue un éxito porque el ingenio cambió el eslogan de campaña y de la misma administración presidencial de Miguel de la Madrid, por el de “La Corrupción Somos Todos”.

En la 4ª Transformación que ha promovido el tabasqueño de nacimiento, Manuel López Obrador, desde sus campañas electorales para llegar a la presidencia, ha promovido el tema de la corrupción con aderezos de adjetivos nada agradables para todos aquellos simpatizantes o no de los neoliberales. Solo basta la contradicción al régimen para catalogarlos como cómplices de políticos ajenos al del nuevo poder.

Ahí están los temas de los parientes y amigos presidenciales de siempre y, en esta administración de la 4ª T, no hay excepciones al pasado, incluso en cuestiones médicas o insumos para hospitales, el petróleo, créditos preferenciales, etc.

Manuel Andrés López, desde su salida del Revolucionario Institucional (PRI) declaró su enojo por el papel de la comunicación en los medios, acusándolos de cómplices y ésas linduras, todo porque denunciaron hechos jamás vistos en la historia rebelde del país, como la toma de pozos petroleros y los millones de pesos para levantar las barricadas.

Hace un par de horas, antes de escribir este espacio, la periodista Liliana Corona con información del influyente periódico Reforma y de la organización no gubernamental, Mexicanos Unidos Contra la Corrupción (MUCC), publicó que tres empresas de la comunicación recibieron los mayores montos de publicidad en el 2020, por cierto segundo año de la 4ª T: Televisa, La Jornada y Tv Azteca.

Las tres compañías el año pasado recibieron el 66% del presupuesto destinado a la publicidad oficial en México, cuyos contratos llegaron a los 147, 144 y 141 millones de pesos cada una, según información de las fuentes que se cita.

En otras palabras, los tres medios lideran la lista de 10 empresas de comunicación a las que el gobierno del presidente López Obrador, prefirió mayor presupuesto el año que inicia la Pandemia del COVID-19 y si bien sumamos ése 66% son la nada despreciable cantidad de 432 millones de pesos.

Desde luego que el otro 34% (222) del presupuesto total para publicidad oficial del gobierno federal, se repartió, según un reportaje MCCI e Investigación Aplicada, entre: Medios Masivos Mexicanos, Grupo de Radiodifusoras, Organización Editorial Acuario,

Telefórmula, Centro de Cultura Nuestra América, Milenio Diario, Grupo Radio Centro. Todos ganaron entre 92 y 32 millones de pesos en el mismo periodo.

Lamentablemente en documentos publicados por la Secretaría de la Función Pública (SFP) solo son visibles los datos hasta el 20 de noviembre del pandémico 2020.

En marcos comparativos entre el último año de gobierno del de Atlacomulco, Enrique Peña Nieto, en gastos de publicidad fue de 9 mil 132mil millones de pesos, contra los 654 destinados al mismo rubro del tabasqueño llegado a presidente de México, el de Macuspana.

Aclaro con gusto que hubo una baja muy considerable de dinero público para la publicidad del gobierno según este último párrafo, pues de más de 9 mil millones, AMLO gasto 654.

Para concluir el tema de hoy, le comento que la amenaza latente contra la verdad que buscan los mexicanos, existe en la intención del Ejecutivo Federal para que el Instituto Federal de Transparencia (IFT) se fusione a la secretaría de Comunicaciones y Transportes, lo que significaría un retroceso para satisfacer las dudas de los ciudadanos en relación a actos del gobierno.

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