David Es Castellanos Terán
Twitter: @dect1608

¿Es la violencia electoral obradorista que ya comenzó, lo que se esconde entre las cenizas, el tizne de los fierros incendiados y la piel achicharrada de 19 seres humanos?

La verdad, es repugnante leer a los fanáticos de Andrés Manuel López Obrador, responsabilizando del escalofriante hallazgo con los cuerpos calcinados al gobernador de Tamaulipas Francisco Javier García Cabeza de Vaca.

Igual de nauseabundo leer y escuchar a los panistas queriendo defender y aislar al gobierno local de toda responsabilidad respecto a los hechos en Camargo, un municipio de lo que se considera la frontera chica con Estados Unidos.

Cuando Enrique Peña Nieto, gobernó, gobernó, gobernó, gobernó México, los morenistas no se cansaron de recriminar y responsabilizar de cada acto relacionado a la delincuencia organizada al presidente priísta; como sea, ellos sí, tú, morenista te regocijaste ofendiendo y señalando al peñismo del momento, ¿por qué ahora te faltan pantalones para reclamarle lo mismo al obradorismo?

¡De que se van se van!, gritó en cada templete cuando andaba en campaña el actual gobernador tamaulipeco. Se refería a los priístas que representados en el gobierno local de Egidio Torre, antes por Eugenio Hernández y Tomás Yarrington, eran los principales responsables de la violencia histórica de este estado ¿y ahora entonces quién?

Lo que se encontró en Camargo, Tamaulipas, según especialistas en seguridad, refieren que los hombres presuntamente indocumentados, estaban asegurados en Nuevo León, sin embargo, la situación se le salió de control a los tratantes de personas cuando el Gabinete de Seguridad Nacional, activó un operativo especial para que el presidente López Obrador, pudiera inaugurar un cuartel de la Guardia Nacional en el municipio de Sabinas Hidalgo, a escasos 90 minutos de Camargo, Tamaulipas, donde se localizaron los cuerpos calcinados.

Sin importar el móvil, las causas o los porqués, hablamos de un capítulo violento que costó al menos 19 vidas, hechos que no se habían escenificado desde hace mucho tiempo por estos lugares de México; violencia tan a la par del calendario electoral en el gobierno de la autodenominada Cuarta Transformación. Violencia que definitivamente no habla nada bien del gobierno obradorista ni de los vientos del cambio.

Masacre que no habla nada de bien de los mexicanos… sí, asesinatos que harán pensar dos veces a los migrantes si quieren cruzar por el noreste de México.

Catástrofe que empaña el corto trayecto de la funcionaria federal oriunda de la huasteca potosina al frente de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del Gobierno de la República.

davidcastellanost@hotmail.com

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