Mario Vargas Suárez

Fe de erratas. Solicito disculpas a los lectores y editores de mi columna de ayer, titulada Tres Impactos noticiosos, cuando escribí que a Tomás Yarrignton, el gobierno de EU le exigía pagar 9 mil 500 dólares, cuando se trata de 9.5 millones de la moneda gringa, por lo que, multiplicados por 20 pesos, las cuentas ascienden a miles de millones de pesos.

Antes del tema central, llega a esta mesa de redacción un link por WhatsApp del periódico norteño El Mañana, que titula ‘Eugenio en su Laberinto’, refiriéndose al exgobernador Eugenio Hernández Flores, recluido en un penal de EDOMEX, por seguridad, dijeron. Fue encarcelado el 6 de octubre del 2017.

Lo central de la nota es que este miércoles, la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, analizará el juicio de extradición del victorense, por lo que es claro los gringos quieren juzgar a ‘Geño’ en Texas, como lo hacen con el otro ex gobernador paisano, Tomás Yarrington.

¿Intereses gringos? Debe haber y muchos, sino no, tenga la seguridad que ni lo toman en cuenta. Lo malo es que se corrió el rumor entre familiares y amigos del exgobernador que el presidente Manuel López ya lo había perdonado y hasta le pusieron fecha para que regresara al terruño querido… parece que el cuaco de acero quedará en el mismo garaje, esperando la salida de Geño.

La misma fuente nos recuerda que desde el 2015, es decir, dos años antes de que lo encarcelaran en Cd. Victoria, la justicia norteamericana incautó cuatro propiedades a Eugenio y a su cuñado Oscar Manuel Gómez Guerra.

Eran casas ubicadas en el Condado de Hidalgo, en McAllen. Otra residencia más fue incautada en Austin, Texas, registradas a nombre de empresas que operan como administradoras. Ahora las identifican como ‘empresas fachadas’.

Cambio de tema. Le comento que Tamaulipas, a su ritmo, sigue produciendo con su gente, y pese a los descalabros de salud, seguridad, económicos y de los tropiezos políticos en los contextos locales, federales y hasta internacionales, seguimos a paso firme.

En este sentido, la Autónoma de Tamaulipas, en ese afán de divulgación de la ciencia, sigue asistiendo a sus estudiantes y al mundo de la academia en la producción de sus textos, pero no solo eso, sino que lectores nacionales y del extranjero, empiezan a consultar ensayos, teorías, reportes de investigación, tesis, etc., de maestros y estudiantes de esta Casa de Estudios.

El doctor Marcial Ranulfo Butten de León, especializado en el campo de la investigación, hace un par de semestres, publicó un texto sobre los Métodos de Investigación Científica, con la idea de auxiliar a los universitarios en las alternativas metodológicas para ingresar al mundo de la Investigación Social.

El Dr. Butten desde el diseño de su texto anterior, se percató sobre uno de los grandes problemas del nobel en la investigación, centrándose en el mundo de palabras, casi todas desconocidas a las que se enfrenta. Es decir, al vocabulario y a las interpretaciones que puede tener una sola palabra.

En su afán por apoyar a los estudiantes en el proceso de aprendizaje no solo teórico, sino también más real y práctico de la metodología de la investigación científica, empezó su ‘colección de palabras’ de tal forma que llegó a formar todo un diccionario de la ciencia.

El Dr. Butten de León se fijó el objetivo que, con el diccionario de la Metodología de la Investigación, podría llenar los baches, tropiezos o lagunas que se forman al pretender el conocimiento del entorno a la terminología que se utilizada regularmente en los textos escritos en el siglo pasado y lo que va del presente.

Considera el profesor universitario que la utilidad del diccionario de términos que ahora está conformando es básica para los estudiantes y la pondrá a su disposición como una herramienta facilitadora del lenguaje metodológico.

La coautora de esta obra es la Dra. María Elena Salazar Peña y comenta que, desde el diseño del trabajo, hasta la concepción de más de mil acepciones que llevan el diccionario de Metodología de Investigación, se han invertido más de 18 meses de trabajo con un promedio de 5 horas diarias, pues la tarea no es sencilla, pues además hay que atender el trabajo cotidiano del aula, aún virtual.

Los autores de este esfuerzo literario cuentan con suficiente experiencia docente académica en los niveles de educación media superior y superior, además de los constantes aprendizajes del aula, así como de la reflexión de los colegios y academias de profesores a las que han pertenecido y desde luego, la autocrítica del ejercicio profesional.

El Dr. Butten de León es profesor de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales Victoria, donde imparte la cátedra sobre Metodología de la Investigación, curso que ha servido para despertar el interés de los profesionistas del mañana en las Ciencias de la Comunicación.

«Es un esfuerzo adicional el que hacen los profesores por implementar acciones que auxilien a sus estudiantes en el ingreso al mundo de la ciencia» comentó el Dr. Armando Villanueva Mendoza, director de la Facultad de Derecho Victoria

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