Mario Vargas Suárez

La expresión como el título y sus derivados, no siempre son la misma connotación, derivado de la característica del mexicano de todas las estaturas, y no me refiero a la a la altura en metros, más bien a la estatura mentalmente desarrollada, que lo mismo habita en un palacio o la choza más humilde de la zona residencial más lujosa hasta la más humilde de las casas en una muy lejana ranchería o zona suburbana.

El mensaje de un político tamaulipeco, a propósito de campañas electorales, en ocasión de este 10 de mayo, es símbolo del diverso uso del vocablo y claro que se entienden todas las insinuaciones, precisamente utilizando a la madre.

El Día de la madre regular, sin pandemia, se refería a festivales kilométricos porque cada profesor quería lucir sus habilidades de enseñanza en las artes, en la educación física con las tablas rítmicas, gimnásticas o calixtécnicas con sus estudiantes, particularmente con los niños de la educación preescolar o primaria.

Los de secundaria, que son chicos y chicas mayores y cursan entre nueve y doce materias específicas, con profesores especialistas ya en música, danza, educación física, etc., no como en los grados que cité, donde son todólogos los profes al tener que cumplir con todas las áreas.

Las madres pandémicas no solo son las que se inauguraron con ese título al tener a su primer vástago en este ciclo, sino todas aquellas que llegaron a ese fatídico 2020 con hijos de cualquier edad, habiendo o no vivido los festivales escolares que significaron hasta emociones de ver a sus hijos bailando acertada o equivocadamente para ellas.

Este día de la Madre fue tan especial como el año anterior, quizá este 2021menos severo con la aparición de las vacunas y su lento programa de aplicación, pero por lo menos la población más vulnerable por edad, ya está vacunada.

Años atrás el mismo comercio inundaba las redes sociales, la radio y la televisión local y nacional con ofertas para mamá y los discursos políticos sin enfocarnos a ningún color, eran en el mismo sentido. ¿Recuerda aquellos adjetivos de mujer guerrera, luchona y cosas en ése tenor? Bueno pues se siguen usando.

Los festivales de las escuelas se repetían con mucha frecuencia hasta en las plazas públicas, auditorios, centros deportivos o de plano, cerraban una calle a nombre del gobierno ya estatal, municipal, de un partido político, una organización no gubernamental y hasta con el poder de la delincuencia organizada.

En otros años desde los primeros minutos del 10 de mayo, se escuchaban las guitarras y cantos juveniles de los escolares, que casi siempre andaban en autos de los ‘amigos mayores’ y en algunos casos hasta del padre de familia cómplice o del profesor predilecto que buscaba el acercamiento con sus estudiantes.

Las serenatas estudiantiles eran típicas el 10 de mayo de cada año, aunque entre los chicos en cualquier momento y, a espaldas de las señoras, entre ellos se mentaban la madre y las bromas pesadas cuando presumían que los jóvenes muchachos tenían relaciones sexuales con las señoras.

Quizá de ahí se derivó la expresión muy popular entre la muchachada de otros años: cuando se decían ‘hijo’; expresión entre amigos, como un símbolo de camaradería, de amistad entrañable, de mucha familiaridad o cercanía.

Los tradicionales 10 de mayo para festejar a la madre, el comercio nos enseñó a comprarle un regalo, pero también a visitarla o por lo menos hablarle por teléfono y con

toda seguridad esas visitas o llamadas les despertaba la cordialidad con los hijos, nietos y hasta con el cónyuge de la hija (o) por el sentimiento de cariño que retrata como una película los recuerdos del niño o niña que ya creció, que ya ser madre no es fácil.

No faltan las películas costumbristas en el cine mexicano, donde retratan a los que van hasta el cementerio y alrededor de la tumba materna, o de la abuela o bisabuela, organizan el bailongo familiar por la difunta y una que otra mujer haciendo pareja de borrachos.

Ayer celebramos a las mamás, pero el próximo sábado a los maestros, a ésos héroes del gis que aprendieron o reprobaron el dar clase en línea y no han faltado los que levantan los brazos al cielo para volver a las aulas, pero también aquellos que agarraron el modo de estar de un minuto a otro, en un centro de trabajo diferente.

Y los discursos sobre la noble tarea de enseñar… sobre el esfuerzo que hacen los profesores, los maestros de todos los niveles, cuyos padres de familia quizá ahora pudieran valorar más su trabajo, aunque la verdad, ‘hemos encontrado opiniones muy adversas al ejercicio profesional de los docentes, porque están molestos los papás de cuidar a sus propios hijos.

Por lo pronto el 10 de mayo cerró los festejos y se preparan para el día 15, Día del Maestro, cuando en la capital de cada entidad, los gobernadores en persona entregan su cheque y medalla a quienes llegan a cumplir 30 años y hasta 40 de servicios ininterrumpidos y en el Palacio de las Bellas Artes, el Presidente de la República entrega a quienes llegaron al medio siglo de ejercicio de la profesión.

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