Mario Vargas Suárez

Esta primera semana del sexto mes de este pandémico 2021, por Ley electoral, es el cierre de campaña de todos los candidatos, grandes y chiquitititos de los partidos de igual tamaño, para ocupar algún lugar de la elección del domingo próximo, ya en el ámbito local o a nivel federal.

Los candidatos que se inscribieron para una diputación federal, saben de antemano que en realidad solo es la obligación de ir a levantar la mano para aprobar lo que dice el coordinador de su bancada partidista; también desde luego recibir su jugoso salario mensual, compensaciones, y ésos ¿estímulos? que llegan para votar lo que quiere… ya sabe usted quién.

Los doctos del tema, aseguran es la elección más importante de la historia de México, porque en ella se renovará toda la Cámara de Diputados (300 directos + 200 de representación proporcional, Total: 500); 15 de 32 gobernadores del país; 30 de 32 Congresos Locales; y mil 900 ayuntamientos de la República Mexicana.

Diría mi santa abuela: Hay de asegunes a asegunes, porque los Congresos Locales el número de diputados locales hay variación entre entidades. Por ejemplo, Tamaulipas tiene 22 distritos electorales y 36 diputados locales; En Nuevo León son 42 Diputados, pero 26 de mayoría relativa y 16 de representación proporcional. Desde luego estamos hablando de titulares, porque el número de suplentes es igual, por lo tanto, multiplique por dos.

Lo mismo sucede en los ayuntamientos, pues el número de síndicos y regidores varía según la propia ley municipal. Se ha dado el caso de que solo hay seis y en otros se han contado hasta 23 titulares, más los suplentes, en todos los casos.

La elección más importante de la historia electoral en México, es muy posible que sea la que estamos viviendo ahora y se observa desde el sábado pasado, que los partidos políticos han empezado sus cierres de campaña con bulliciosos grupos musicales, con la idea de ‘jalar’ mayor número de electores.

Las estrategia musical en las campañas no son del todo malas, porque los mexicanos pareciera tenemos un chip musical y bailable impregnado en la piel, sobre todo la música pegajosa y de moda que mueve el espíritu como el vaivén de los pies con notas que entran por el oído más sordo, pero sobre todo porque es gratis.

Un solo detalle. También en este tipo de eventos, aunque es para los votantes y convencerlos de que el sufragio, sea a favor de sus candidatos… hay asistentes de diferentes categorías, hay zonas reservadas, hay espacios para la prensa, para la familia de los candidatos, pero también de los organizadores y desde luego, la venta clandestina de lugares VIP.

En espacios como este he dejado registrado que todos somos hijos del PRI, sobre todo por los usos y costumbres (malas y buenas) que el tricolor pudo haber dejado como herencia política a quienes han militado o no en sus filas, a quienes se han servido de una u otra forma de sus logros.

La expresión de que Somos Hijos del PRI, enojan y molesta a muchos que hasta hacen recordatorios familiares…. pero hasta en estos cierres de campaña, el dinero (como antes hizo el PRI) sobra, porque a los escenarios del poder llegan los artistas con mayor renombre, los que hasta cobran en dólares, convencidos u obligados firman contratos en plazas diferentes para los cierres de campaña, sobre todo gracias al poder político.

El mismo Juan Gabriel (Alberto Aguilera) (1950-2016) aceptó haber hecho conciertos a favor de ‘Lolita’ para el pago y/o condonación de impuestos que algunos contadores no hicieron a su nombre.

Justo es decir que algunos otros partidos políticos, sin el poder financiero de otros tiempos, se conforman con llevar hasta los escenarios de fin de campaña a grupos regionales, pero igual de escandalosos por los éxitos.

Seguro que los publicistas están enterados que muchos de los asistentes a esos bailes populares, como cierres de campaña, lejos de toda medida sanitaria, nada garantiza el voto a favor de nadie.

Los ciudadanos que votamos en México, hemos aprendido a recibir lo que ofrezcan los partidos políticos y los mismos candidatos, por ello el martes pasado vimos mucho movimiento carretero de Victoria a Monterrey, pues amigos y familias se trasladaron a la capital regia para el cierre de campaña de los candidatos del inquilino de Palacio Nacional.

“Al pueblo, pan y circo.”

Frase que tiene su origen en la Roma Antigua, a finales del siglo primero e inicios del segundo, consignada en la sátira del poeta romano Juvenal, quien acuñó la cita para la posteridad luego de que los políticos romanos visualizaran un plan en el 140 a.C.

Como dijera la profesora y periodista de Canal 10 de la televisión local, Cuquis Garza Ruíz: ‘¿Cómo la ve?’

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here