David Ed Castellanos Terán
Twitter: @dect1608

Geográficamente México tiene una posición privilegiada en la industria mundial aeroespacial, desafortunadamente no han existido las oportunidades y cuando se presenta una, despegan las envidias, vuelan las intrigas y aterrizan los problemas. Pese a todo eso, México está en el Top10 de los países que más exportan a la industria aeronáutica de Estados Unidos, el principal consumidor en el mundo.

Desde marzo de 2012, la Secretaría de Economía (SE), dio a conocer el Programa Estratégico Nacional de la Industria Aeroespacial (Pro-Aéreo) 2012-2020, un documento que se fue perdiendo en el horizonte y el radar de la productividad mexicana no lo ubicó más. Entre otras metas, se proponía colocar a México dentro de las primeras 10 naciones a nivel mundial, en términos de exportaciones y parece que no llegó a su destino.

Es el norte del país donde se concentra en mayor medida la industria aeroespacial, hay cerca de 200 empresas instaladas en la parte superior de México, aunque en los últimos años la región bajío con Querétaro, ha llamado la atención de las inversiones extranjeras, “triple hélice”, una luz en la torre de control y atracción que involucra al gobierno, las universidades y las empresas; ese ha sido el gran éxito de los queretanos.

Contrario a esto, entidades como Nuevo León y Tamaulipas, pese a su cercanía, han experimentado quizá uno de los conflictos más severos, graves, fuertes y delicados del Programa Estratégico Nacional de la Industria Aeroespacial (Pro-Aéreo) 2012-2020. La arrogancia corporativa de GippsAero, compañía de origen australiano y una de las más grandes fabricantes de aviones en el mundo, junto con la empresa Mahindra Aerospace, sólida constructora de la industria aeroespacial en el planeta, están en contubernio con el regiomontano René Garza, de la compañía Jetmach y han querido aplastar al empresario tamaulipeco Alfonso Salas Cabrera, quien los denunció por un millonario fraude, demanda fue interpuesta en el tribunal del decimonoveno circuito Judicial en y para el Condado de Indian River, bajo el número de caso: CASE NO. 31 2016 CA 000084.

El conflicto legal se viene arrastrando desde el 2014, sí, en pleno ajuste de cuentas del Cártel del Golfo en el sur de Tamaulipas, pese a ese conflicto, este empresario tampiqueño decidió emprender un nuevo modelo de negocios para bien de México: pagó más del 50% del costo de la AERONAVE DEMOSTRADORA con el propósito de ofrecer un nuevo proyecto de aviación a su país, seguir promocionando la industria, generar nuevas y mejores oportunidades de trabajo, progreso, desarrollo y crecimiento era parte de su misión; sin embargo, cuando la aeronave debió haber llegado en febrero de ese mismo año, no fue así, ya que el Fabricante Gippsaero-Mahindra, transfirió todos los beneficios a la empresa PREMIER Aircraft Sales de Florida (EEUU), por el 33% del costo real de la aeronave; Mahindra Aerospace del Conglomerado hindú Mahindra, dio instrucciones precisas y directas a sus colaboradores para vender la aeronave y enviar todos los documentos fuera de lo establecido en menos de 24 horas para otorgar el título de propiedad de avión y la aeronave misma en posesión, al Director Fred Ahles dueño de la empresa PREMIER Aircraft Sales en Florida.

Pero eso no lo es todo, la oferta beneficiosa alcanzó un nuevo peldaño en la arrogancia corporativa en octubre del 2014 cuando la aeronave fue vendida por Fred Ahles Director de Premier Aircarft Sales, nuevamente por una fracción de su precio real y otorgando el título completo de la aeronave y la nave misma, a una empresa de nombre Jetmach y a su Director René Garza, en el Aeropuerto del Norte en la Ciudad de Monterrey, Nuevo León, esto de acuerdo con los documentos presentados por el denunciante tamaulipeco, con ellos en mano, explica que la fabricante Gippsaero Aero-Mahindra nuevamente estuvo involucrada en todo momento en los acuerdos y comunicados vía correo electrónicos y otros medios, para que se diera esa transacción a favor de JETMACH y el dueño de esta empresa René Garza, aun cuando los derechos legales y de dominio de la aeronave, para cualquier Proyecto en México, ya no le correspondían a Gippsaero Mahindra.

Ya transcurrió la mitad de una década y Alfonso Salas Cabrera, añora que el Gobierno de México, en la medida de sus posibilidades lo apoye para terminar con este capítulo y pueda emprender su proyecto para el país; ha gastado miles de dólares en el juicio entrampado por la arrogancia corporativa de estos conglomerados mundiales, aun así añora se haga público no niega que necesita ayuda.

En la intimidad… ¡ya valió queso! El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador publicó en Twitter que dialogó con Ricardo “El Pollo” Gallardo Cardona, gobernador electo de San Luis Potosí, sobre las demandas de la capital del estado, como convertir la Sierra de San Miguelito en una reserva natural protegida. “También de los programas de bienestar para las comunidades y los pueblos del Altiplano y de la Huasteca. Acordamos trabajar juntos por el bien de todos.”, comunicó el Comandante Supremo, pero de la violencia creciente en los municipios huastecos, parece que nada hablaron.

davidcastellanost@hotmail.com

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