David Ed Castellanos Terán
Twitter: @dect1608

Existe un cuento inspirado en un hecho real, aunque pudiera representar cientos de miles de millones de acontecimientos verídicos, pero en esta ocasión haré referencia explícita en la lectura “Un bandido con suerte”.
Es la historia de un perro que luego de perderse mientras jugaba con sus dueños en el parque pasó de vivir feliz en el calor del hogar, a vagar por las calles de la ciudad en busca de supervivencia.
Mientras más pasaban los días, el perro más feo se ponía, su apariencia sucia con el pelaje descuidado y tieso de no lavarse hizo que la gente lo viera con desprecio, de manera indistinta niños y adultos repudiaban la presencia del animal oloroso sin que nadie estuviera en disposición de ayudarlo a mejorar su condición de vida.
Sin embargo, un día de suerte el perro de apariencia callejera se encontró en el camino a una niña a la que no le importó su estado y apariencia física, le dio de comer, lo bañó, le cortó el cabello y lo llevó con un Médico Veterinario Zootecnista, a ‘Mogoss’ dicen que llevó al animalito.
El perrito al que la gente ya le decía “bandido”, por su apariencia ya estaba resignado a vivir sin hogar, hasta que esa dulce niña lo arropó y cambió su vida para siempre.
El cambio físico sorprendió a todo el vecindario, pero el animalito era el mismo, nunca cambió lo más valioso que tiene, me refiero a que su belleza no valía por el pelaje sucio y grisáceo sino por el interior del perrito fiel y amoroso.
Según relata el cuento original de Nathalia Brines, (aquí le metimos un poco de nuestra cosecha), a través de esta historia se pretende enseñar a los niños a no dejarse llevar por las apariencias y valorar a los demás por lo que son, no por cómo se ven.
En la política pública de Tamaulipas, algo así le sucedió a César Augusto Verástegui Ostos, ex secretario General de Gobierno, hasta hace algunos meses nadie le apostaba a que fuera el candidato, pero el universo se alineó a su favor, así como con el perrito del cuento “un bandido con suerte”, y hoy el hijo de Xico es el candidato respaldado por los tres partidos políticos más representativos de México, además, es en gran medida responsable de que se viva de una manera distinta en Tamaulipas, y para la buena fortuna y mejor suerte del Truco, se sigue topando de frente con sus adversarios, pues ninguno es nuevo para él.
El exalcalde de Reynosa, Oscar Luebbert Gutiérrez ya se manifestó en su contra, pero Verástegui Ostos ya sabía que no contaba con él, ni con sus siervos políticos, pues desde el 2018 ya habían brincado al PES para apoyar a López Obrador, además de que en el ejercicio del poder, el aún priísta se quedó con las ganas de ser el dirigente Estatal de su partido, Sergio Guajardo le ganó; y desde hace tiempo Luebbert Gutiérrez no tenía cabida en esta Alianza que representa el Truco, pues al reynosense lo culpan de haber sido partícipe en un “levantón” propiciado a Gerardo Peña Flores, actual secretario General de Gobierno; lo de Luebbert, era más que obvio en la presente campaña electoral.
Por cierto, avíseme cuando el gran “Betico” Humberto Valdez Richaud incline su espada a favor del Truco y la Alianza, esa sí sería una gran noticia, y de relevancia real.
En la intimidad… El que inició con buenas noticias esta semana fue el gobernador Francisco Javier García Cabeza de Vaca, pues según datos proporcionados por la COPARMEX en su medición del porcentaje de sus socios que consideran cómo ha cumplido su gobierno estatal en el último año, a Tamaulipas se le posiciona con un 71 por ciento de aprobación, en tercer lugar nacional apenas por debajo de Querétaro y Coahuila. Cabeza de Vaca anda chiflado con eso.

davidcastellanost@hotmail.com

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here