POR DAVID ED CASTELLANOS TERÁN
Twitter: @dect1608

Lo volvió a hacer. El presidente de México Andrés Manuel López Obrador, lo hizo de nuevo: deliberadamente se burló de todos los mexicanos, de los ricos, los más ricos, clasemedieros, de los pobres y hasta de todos sus votantes; es asquerosamente indefendible su cinismo y desfachatez.

Ya perdí la cuenta. No sé con exactitud cuántas veces lo ha hecho durante su administración.

El tabasqueño cada que se le agota el discurso recurre al pañuelito blanco, ese que se parece tanto a las manos limpias de Felipe Calderón; ese pedazo de tela que le acompaña para marear a los menos esforzados en pensar.

En diciembre de 2019 expresó:
“hay condiciones distintas (con gobiernos pasados); éste gobierno, lo voy a decir, ¿a ver que me refuten?: bandera blanca en corrupción”.

Y para todos fue gracioso, iba comenzado el obradorismo, la esperanza y la fe estaban fuertes, sólidas, incluso quienes no votaron por él, se sentían esperanzados.

En agosto de 2020, López Obrador recordaba que desde su llegada al poder, está limpiando de arriba hacia abajo, como se barren las escaleras para erradicar la corrupción. “No hay corrupción arriba, pero no hemos terminado con el bandidaje oficial”, diría mientras ondeaba nuevamente el tristemente célebre pañuelo.

Más tarde, en marzo del siguiente año, con la misma vacilada del pañuelito que parece más una petición de piedad y misericordia a sus adversarios, manifestó en su mañanera: “se lleva bastante avance, ya puedo decir: arriba no hay corrupción, aunque les dé coraje a los conservadores, ya se acabó”

Lastimosamente para él, a esas alturas de la administración ya muy pocos le creían.

Pero en abril del mismo 2021, mientras la pandemia lo derrotaba junto a Hugo López-Gattel, el desesperado Andrés Manuel volvería a las andadas:” ya el gobierno no está dedicado a robar como era antes; el gobierno está dedicado a atender al pueblo”

(Jajaja.. perdone usted la risa. Es inevitable.)

Pero la historia del pañuelito no acabaría allí, pues en octubre del 20/21 se tragó sus palabras, sí, las de todas las mañaneras pero se curó en salud: “sigue habiendo corrupción, no en el Ejecutivo, arriba, en lo que a mí corresponde.miren, pañuelito blanco; pueden decir lo que quieran, pero ya no hay la corrupción que imperaba durante el periodo neoliberal”

Aunque no le guste al presidente ni a los morenistas que no razonan, a esos que sólo les gusta que les dicten las cosas desde Palacio Nacional, para el mes de noviembre del año pasado, nuevamente, expresó: “no se permite la corrupción arriba y vamos a ir limpiando de corrupción, pero eso es para todos” refirió el Presidente, harto de que no es posible acabar con la supuesta corrupción que combate pero él mismo permite, ejercen sus hijos, primos, hermanos y demás familiares.

La última aparición del irrisorio pañuelito propiedad de un presidente aturdido y abrumado, fue en la mañanera de este lunes 21 de febrero de 2022: “no podríamos hacer ninguna denuncia a la mafia del poder, ni a la delincuencia organizada”, recitaba con su peculiar tono de voz mientras agitaba el pedazo de tela blanca.

Esto en el marco de las observaciones que la Auditoría Superior de la Federación (ASF), le hizo a su administración, sobre todo en lo relacionado a sus mega obras como la Refinería “Dos Bocas”, el aeropuerto Felipe Ángeles, y el Tren Maya.

Vaya que en la 4T tiene más apariciones del pañuelito blanco que resultados favorables.

En la intimidad… Este lunes el Gobernador Francisco García Cabeza de Vaca y su esposa Mariana Gómez Leal de García Cabeza de Vaca, Presidenta del Sistema DIF Tamaulipas, supervisaron en los municipios de Abasolo y Soto la Marina, la realización de las jornadas médicas, entre otros programas del DIFTam en apoyo a familias más vulnerables de la región.

davidcastellanost@hotmail.com