Reuters

ESTOCOLMO, 15 mar (Reuters) – Intel eligió el martes a Alemania como sede de un enorme complejo de fabricación de semiconductores, los primeros detalles de su plan de inversión de 88.000 millones de dólares en Europa, en un momento en que la región se esfuerza por aumentar la producción y solucionar una crisis de suministro que ha castigado a la industria del automóvil.

El fabricante de chips estadounidense también ha dicho que ampliará su fábrica actual en Irlanda, creará una instalación de diseño e investigación en Francia y un centro de embalaje y montaje en Italia.

Con una inversión inicial de 33.000 millones de euros (36.000 millones de dólares), incluidos 17.000 millones de euros para los planes alemanes, el gasto ayudará a satisfacer la creciente demanda de chips utilizados en ordenadores, coches, teléfonos inteligentes y otros aparatos, así como a reducir a largo plazo la dependencia europea de los proveedores asiáticos.

El director ejecutivo de Intel, Pat Gelsinger, anunció en septiembre sus planes de invertir 88.000 millones de dólares en Europa a lo largo de la próxima década, con el fin de aumentar la capacidad de fabricación de chips en la región.

Intel construirá dos fábricas en Magdeburgo (Alemania) y creará 7.000 puestos de trabajo en la construcción, 3.000 puestos de trabajo permanentes en la empresa y decenas de miles de puestos de trabajo adicionales entre los proveedores y socios, dijo.

La empresa invertirá otros 12.000 millones de euros en una instalación irlandesa, lo que elevará su inversión total en Irlanda a más de 30.000 millones de euros.

También está en conversaciones con Italia para construir una planta de fabricación de componentes de segunda mano con una inversión potencial de hasta 4.500 millones de euros, y tiene previsto iniciar sus operaciones entre 2025 y 2027.

En Francia, Intel tiene previsto construir su nuevo centro de investigación europeo, creando 1.000 nuevos puestos de trabajo de alta tecnología.

La elección de los emplazamientos se produce después de que algunos Gobiernos de la UE, entre ellos el de Italia, hayan ofrecido grandes incentivos para tratar de atraer al fabricante de chips para que invierta en sus países.

Repartir las fábricas por distintos países podría ayudar a la empresa a obtener más subvenciones de las distintas naciones.

(1 dólar = 0,9098 euros)

(Informes de Supantha Mukherjee en Estocolmo, Foo Yun Chee en Bruselas y Jane Lanhee Lee en San Francisco; Edición de Josephine Mason y Niklas Pollard, traducido por José Muñoz en la redacción de Gdansk)