Mario Vargas Suárez

Sí amigo lector, ya empezaron oficialmente, porque la propaganda electoral o con ése fin, lleva varios meses y son los equipos de promoción quienes están trabajando no para propuestas populares de los aspirantes a precandidatos, sino en el desprestigio partidista y a personajes de la política en turno.

Es una pena que los “profesionales” de este tipo de campañas, se limiten a los mensajes de deshonor de un partido político y/o de personas, porque a nadie gusta escuchar o leer temas mentirosos o con la intención irónica que lleva a la difusión de una funesta imagen.

Los malos publicistas a la mejor apoyan su tarea en el pésimo gusto presidencial de provocar divisionismo entre los ciudadanos. Lamentablemente esa forma de propaganda electoral no es nueva, no es por este sexenio; desde hace años en el país y Tamaulipas se viene dando.

En Tamaulipas el PRI fue arrasador por décadas en cada elección, ya para ayuntamientos, congreso o gubernatura, simplemente porque no había oposición competente, capaz de enfrentar al fenómeno ¿torrencial de votos?

El ahora desaparecido Partido Auténtico de la Revolución Mexicana (PARM) fue una verdadera ‘ladilla’ con Carlos Enrique Cantú Rosas “El Chale Boy”, fallecido en Monterrey, N.L. en marzo de 2010, cuando en la década de los setenta ganó la presidencia Municipal, diputado federal y lideró su partido a nivel nacional.

Del mismo partido, el PARM, el victorense radicado en Matamos Don Jorge Cárdenas González repitió su hazaña al ganar la presidencia municipal del fronterizo Matamoros hasta en dos ocasiones.

A pesar de que hubo candidatos ajenos al partido oficial (PRI) para ocupar la gubernatura, ninguno en realidad representó un peligro para el Revolucionario Institucional que, con o sin triquiñuelas propagandísticas, se mantuvo en el poder, hasta que apareció el candidato de Acción Nacional que expulsó al tricolor de la Esquina del Poder.

Las evidencias que las redes sociales publican sobre el registro de los candidatos para este 2022, desde fotos panorámicas, desplegados en los medios de comunicación, textos del género que me cite, y los discursos de los registrados, denotaron la cúspide de un esfuerzo propagandístico con o sin compensación financiera o por la promesa de chamba sexenal.

Lo malo y bueno para unos y otros, es que la ciudadanía con no encender la radio, la televisión y hasta evitar acudir a las salas cinematográficas, evitarán los mensajes tan sistemáticamente repetitivos que no solo cansan, sino que molestan.

Una regla de oro, no solo en la comunicación política dice: una mentira repetida mil veces hará dudar… pero si la repites constantemente por cierto periodo, terminará siendo una verdad irrefutable.

Prueba de lo anterior las encuestas de opinión sobre el actuar presidencial es de aprobación en general, porque se sigue insistiendo en el combate a la corrupción y tanto se ha insistido que la gente no pide y menos exige explicaciones.

El ejemplo real de lo anterior: El proyecto de ampliación del Aeropuerto Internacional Benito Juárez de la CDMX, se dijo hasta el cansancio de la corrupción y se manejaron cifras muy altas, pero jamás aparecieron culpables ni por lo menos acusados ante las autoridades.

Lo mismo ha sucedido en la cuestión de medicamentos, de las gaseras, las escuelas de tiempo completo, las guarderías, los pueblos mágicos, etc., etc., se habló de corrupción, pero nunca se presentaron pueblas ni enjuició a nadie.

Bueno… en el tema de hoy no empezamos… continuamos con el comercio electoral.