Excelsior (México)

MOSCÚ.— El presidente de Rusia, Vladimir Putin, amenazó ayer con suspender los contratos de suministro de un tercio de su gas a Europa a menos que se pague en rublos, su réplica económica más fuerte hasta ahora a las aplastantes sanciones occidentales por su invasión a Ucrania.

Putin anunció que los países “hostiles”, incluyendo los de la Unión Europea (UE), deberán tener cuentas en rublos y que “los pagos del gas que se entregará desde mañana, 1º de abril (hoy), se harán desde esas cuentas”.

El canciller alemán, Olaf Scholz, afirmó que los miembros de la UE seguirán pagando el gas ruso en euros y dólares, porque eso es lo que “está escrito en los contratos”.

Mientras que el ministro francés de Economía, Bruno Le Maire, dijo que Alemania y Francia se están “preparando” para un eventual corte de las importaciones de gas ruso, tras reunirse en Berlín con su homólogo germano, Robert Habeck.

La invasión a Ucrania por parte de Putin ha causado la muerte de miles de personas, ha destruido edificios residenciales, ha dejado a multitudes aterrorizadas y hambrientas en sótanos y ha desarraigado de sus hogares a una cuarta parte de los 44 millones de habitantes.

Analistas de Fitch Solutions dijeron que “Rusia tendría que interrumpir físicamente los flujos de gas a la UE 27 (estados miembros de la Unión Europea) para forzar la situación, lo que supondría una escalada de gran envergadura que ni siquiera se produjo en el momento álgido de la Guerra Fría. Supondría otro gran golpe financiero para las arcas rusas”.

Putin envió tropas el 24 de febrero para lo que llama una “operación militar especial” para desmilitarizar y “desnazificar” Ucrania. Pero en las conversaciones de esta semana, Moscú dijo que reduciría los ataques cerca de la capital, Kiev, y del norte como gesto de buena voluntad y se centraría en “liberar” la región suroriental de Donbás.

Las unidades rusas no se están retirando sino que están reposicionándose”, aseguró el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg.

Afirmó que Putin pretende “reforzar su ofensiva en el Donbás”, la región del este de Ucrania controlada ya en gran parte por los separatistas prorrusos, “manteniendo la presión sobre Kiev y otras ciudades”.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, elogió a “nuestros defensores” que han resistido los bombardeos aéreos y han hecho retroceder a las columnas blindadas. Ahora, dijo, Rusia está acumulando fuerzas para nuevos ataques en el Donbás, que exige que Ucrania ceda a los separatistas prorrusos.

En medio de incertidumbre, la agencia nuclear de Ucrania, Energoatom, indicó que las tropas rusas que tomaron la central de Chernóbil se retiraron del lugar, escenario en 1986 de la peor catástrofe nuclear civil de la historia.

Funcionarios estadunidenses y europeos dijeron, con base en informes de inteligencia, que Putin fue engañado por los generales sobre el pésimo desempeño de su ejército.

El Kremlin consideró preocupante que Estados Unidos no entendiera cómo funciona el gobierno ruso, respondiendo a las afirmaciones de roces con sus militares.

No entienden al presidente Putin, no entienden el mecanismo de toma de decisiones, no entienden nuestro trabajo”, dijo a periodistas el portavoz presidencial ruso, Dmitry Peskov, que denunció los supuestos comentarios insultantes del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, sobre el líder del Kremlin.

Esto no sólo es una pena, sino que es preocupante, porque cuando hay tal grado de incomprensión, se toman decisiones equivocadas que luego tienen graves consecuencias”, añadió.