La Jornada

Ciudad de México. Alimentos en crudo y preparados en refrigeración sin cubrir, contenedores con cereales sin tapa, carnes y lácteos expuestos sin enfriamiento, así como un nivel bajo de cloración en el agua de la cisterna son algunas situaciones de riesgo que personal de la Agencia de Protección Sanitaria (Agepsa), de la Secretaría de Salud capitalina, observó en un recorrido por el mercado San Lorenzo Tezonco, en el barrio Guadalupe de Iztapalapa, aunado a que varios locatarios tampoco portaban cubrebocas o lo usaban de forma inadecuada.

Como parte de la Semana Nacional contra Riesgos Sanitarios 2022, verificadores de la Agepsa han visitado algunos de los mercados públicos con mayor afluencia en seis alcaldías, explicó el coordinador del organismo, Javier Santillán, en una acción orientada a difundir las buenas prácticas de higiene en el manejo y procesamiento de alimentos y bebidas, más que para imponer sanciones.

Aclaró, sin embargo, que se han aplicado suspensiones y aseguramientos de productos cuando se detecta la presencia de fauna nociva, alimentos elaborados en mal estado o pasados en su fecha de caducidad.

En el recorrido, los verificadores van dejando recomendaciones ante prácticas de riesgo recurrentes como no tener un lavado permanente de manos y usar toallas de tela para secarse en lugar de desechables de papel, así como portar anillos, pulseras, relojes en la elaboración de los alimentos o con las uñas esmaltadas y sin recortar.

Israel exhibe en su carnicería sesos de res sobre una cama de hielo granizado dentro de una charola, junto a otra con hígados, pero sin hielo porque se quema. Le explican que para que la víscera tenga una temperatura óptima debe colocar debajo de la charola otra con hielos y esa misma recomendación le hacen a Carina, locataria de una cremería, para preservar mejor los quesos rallado y en polvo expuestos sobre el mostrador en sacos de plástico para su venta a granel.

En la zona de comida preparada, Raquel, de la cocina Juanita, comenta que en la elaboración de alimentos y bebidas usa agua embotellada de una purificadora de la zona y en su caso la recomendación es que pida a su proveedor una copia del análisis bacteriológico, y a Reyna, su vecina del local contiguo, le piden que los alimentos en su refrigerador, sin tapa, los cubra con papel aluminio o película plástica.

La Agepsa impartió además de forma presencial a los locatarios un curso de capacitación de buenas prácticas sanitarias, que es obligatorio tomar una vez al año y debido a la pandemia lo da en su sitio de Internet.