La Jornada

Nuevo Laredo, Tamps. Entre los migrantes que han llegado recientemente de forma masiva a Nuevo Laredo, Tamaulipas –la mayoría procedentes de Haití–, alojados en nueve albergues, se encuentran 78 mujeres embarazadas que son atendidas por personal médico municipal.

Una brigada acudió ayer al refugio temporal instalado en la Casa del Migrante Flores Méndez, donde se examinó a seis haitianas embarazadas que fueron trasladadas a la clínica UNE (administrada por el ayuntamiento) ubicada en la colonia Valles del Paraíso para ofrecerles atención especializada.

Nuestro compromiso es brindar atención de salud y prevención a los neolaredenses. Por ser esta una ciudad fronteriza, nuestro deber humanitario es también con los migrantes. Unimos esfuerzos para llevar servicios médicos en general y dar atención especializada a las migrantes embarazadas, informó Liliana Arjona, directora de salud municipal, quien adelantó que una brigada similar atenderá este lunes en el albergue municipal ubicado en la esquina de las calles Madero y Juárez.

Asimismo, entre jueves y viernes pasados se ofreció asistencia médica a 702 extranjeros, a quienes se dieron consultas médicas, detección de diabetes e hipertensión, pruebas rápidas de embarazo y medicamentos. Además, se les entregaron paquetes con artículos de higiene personal.

La diócesis de Nuevo Laredo, por conducto de la asociación Cáritas de la Iglesia católica, inició una colecta de víveres, material de higiene y agua potable para personas alojadas en la Casa del Migrante Nazareth.

Elda Elizondo, directora de Cáritas Nuevo Laredo, pidió a los ciudadanos que colaboren con donativos, ante la llegada masiva de migrantes, quienes esperan que llegue el 23 de mayo, cuando concluye la vigencia del llamado Título 42 –medida con la cual el gobierno de Estados Unidos autoriza la expulsión rápida de extranjeros sin argumento alguno–, y a continuación solicitar asilo en el país vecino.

El sacerdote Marvin Ajic Arana, director de la Casa del Migrante Nazareth, pidió a los haitianos permanecer en las ciudades fronterizas mexicanas donde se encuentran, ya que corren el riesgo de no ser recibidos por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) estadunidense. Destacó que este organismo tramita las citas correspondientes y que los migrantes deberán esperar en México a que el ICE los convoque.

Rescatan a siete en el río Bravo

Agentes del sector Laredo de la Patrulla Fronteriza rescataron en el río Bravo a siete migrantes que estaban a punto de ahogarse.

Los indocumentados, de quienes no se precisaron nombres ni nacionalidades, intentaron cruzar a Estados Unidos, y ya en territorio de esa nación los arrastró la corriente.

Una vez que paramédicos del Departamento de Bomberos de Laredo, Texas, auscultaron a los migrantes y confirmaron que estaban ilesos, los trasladaron a las oficinas de la corporación, para ser procesados y expulsados.

 

Iniciar la conversación