Mario Vargas Suárez

Los interesados en el tema político de la entidad, -entiendo hay un porcentaje de tamaulipecos que se niegan a saber de estos temas y se autocalifican como apolíticos- sabemos que este domingo 22 de mayo, al filo de las 19:00 hrs., en el centro Cultural Tamaulipas, el Instituto electoral de Tamaulipas (IETAM) organizó el Segundo Debate para los candidatos a ocupar la titularidad de Gobernador del Estado.

Se ha publicado que la asistencia está limitada a los candidatos y un mínimo de asesores, con la intención de evitar cualquier situación triunfalista antes, durante y al concluir el ejercicio, aunque el evento se difundirá por redes sociales del IETAM y todos los medios de comunicación en la entidad.

Un tema que ha llamado la atención de los ciudadanos interesados en los asuntos electorales de Tamaulipas, se refiere a la negativa de participación del Dr. Américo Villarreal Anaya, argumentando la ‘mala organización del IETAM en el 1º Debate.

Lamentablemente la población interesada considera desdichada la negativa, el rechazo tajante del cardiólogo, para este ejercicio, pues se entiende que lo ideal es una confrontación de ideas sobre la problemática que vive Tamaulipas y la probable solución, según el candidato.

Es cierto que en la primera ocasión hubo temáticas que en nada se relacionaron con la materia, motivo del debate. Pero también es cierto que los mismos participantes cayeron en sus propias redes de agresión y confrontación.

Si somos más estrictos, desde la precampaña los mensajes abiertos sobre delincuencia, corrupción, honestidad, honorabilidad y hasta en temas profesionales como la duda de que Américo no es doctor porque no aplica una inyección, son temas tan delicados que quizá el escenario del 1º Debate fue el foro para aclarar o, en su caso, contra atacar. ¿A quién responsabilizamos?

Desde los académicos hasta los ciudadanos con menos preparación escolar, creo son coincidentes en la importancia de la práctica del Debate de ideas, propuestas, opiniones, que en un momento dado puedan aterrizar en Planes de Desarrollo Estatal.

Uno de los ejemplos claros de lo anterior, es la propuesta del sinaloense Don Francisco Labastida Ochoa (1942), que como candidato presidencial propuso la aplicación del Programa de Inglés en la Escuela Primaria y aunque ganó la elección (2000) el guanajuatense Vicente Fox Quezada, la propuesta inició como Plan Piloto. Hoy Tamaulipas tiene ese Programa en toda la Educación Básica.

Si la idea que surge en un candidato que al final no gana la elección, no significa que la propuesta se perdió en el limbo, que no prospera simplemente porque el candidato perdedor no llegó.

Me parece que todos los debates de ideas son saludables, son muestra clara de una madurez no solo de carácter, sino de diálogo, de saber escuchar propositivamente para retomar como gobierno, lo que mejor convenga a la población.

Los temas a debatir para el próximo domingo se centrarán en Educación, Estado de Derecho y Desarrollo Social. Son tres áreas muy amplias, donde cada quien, con la debida preparación puede incursionar sin divagar.

El ámbito educativo es muy amplio y se relaciona con situaciones muy complejas, por ejemplo, la estudiante del CETis 22 de Tampico que vendía brownis preparados con

mariguana y hasta una de sus clientas fue a parar al hospital. ¿Qué hacer? ¿A quién castigar’ ¿Cómo hacerlo? ¿Adicción… de quién, cuántos, desde cuándo?

La reprobación y bajo rendimiento; el ausentismo y la deserción; el perfil real de egreso de la educación básica, de la prepa, de la universidad… las becas y su clasificación, porque existen escuelas donde TODOS los estudiantes la tienen, sin importar requisitos o que en las escuelas les suben la calificación para ‘ayudarles’.

Finalmente, el Doctor Héctor Capello, de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, especialista en estudios de identidad social y sociología aplicada, dice “… los debates públicos son para conocer y discutir las posturas de los candidatos sobre los diversos problemas que enfrenta una colectividad y que habrán de elegir al próximo gobernante. Es un ejercicio enriquecedor de la vida democrática…”.

Los debates me parecen excelentes foros de confrontación de propuestas y ojalá que el triunfador del 5 de junio en Tamaulipas se comprometa a retomar lo verdaderamente bueno para el estado.