Aníbal Martínez
Ya todo había terminado. Habían sido poco más de 2 meses de duro trabajo político y lo que este conlleva.
Eran poco minutos antes de las 13 horas y el grupo estaba relajado. La tranquilidad permeaba entre ellos.
Américo Villarreal Anaya había recibido la constancia de mayoría y validez, que lo acreditaba como ganador de las elecciones del 5 de junio y por lo tanto gobernador electo. A su lado, como siempre, estaba su esposa la doctora María Santiago.
Caminaban sobre el patio del IETAM que lleva a la calle 13 Morelos y Matamoros,
El doctor Villarreal Anaya llevaba en sus manos el importante documento.
De repente el alcalde Ciudad Madero, Adrián Oseguera, le sugirió “sácale copia, no lo vayas a perder (la constancia de mayoría). Tanto que se batalló” lo que hizo que Américo, su esposa y quienes lo acompañaban soltaran las carcajadas.
“Y que lo certifique un notario público” sugirió otro.
Sí, ya era el momento de relax, luego de que AVA y su familia, sufrieron, no solo señalamientos políticos, sino ataques personales, con noticias, sobre su familia, durante el tiempo que duró la campaña político-electoral.