Mario Vargas Suárez

Pregunta: ¿La toma de carretera Victoria-Monterrey es una amenaza a las vías generales de la comunicación?

El título de hoy es muy claro, pues su significado lo entendemos desde quizá, nuestros primeros años de vida y una pregunta interesante sería ¿Cuántas veces nos hemos sentido amenazados… por quién… porqué motivos… con qué…? Y de hecho pueden sumarse mucho más interrogantes.

Precisamente la policía municipal de Torreón, en la Región Lagunera, detuvo a un varón de aproximadamente 40 años de edad que, en un intento de extorsión, se hizo pasar por empleado de la Comisión Federal de Electricidad amenazando a un usuario con suspender el suministro de energía eléctrica sin no le entregaba dos mil pesos.

Los hechos se registraron en el Ejido Salvador Allende donde el supuesto empleado de la CFE de nombre Juan Gerardo, fue retenido por la policía quienes lo trasladaron a las celdas de la cárcel y dejarlo a disposición del Ministerio Público por los delitos de extorsión y usurpación de funciones.

El hecho pareciera tener poca relevancia, aunque muchos ciudadanos han sido defraudados y extorsionados bajo amenazas de esta naturaleza a lo largo y ancho del país, pese a las medidas contra la inseguridad, anticorrupción y demás chuladas que nos lavan el cerebro de lo lindo.

En el mismo tema, al oriente de la capital de Tamaulipas, en la colonia Constructora de Tamaulipas, en la década de los años setenta, el gobierno del estado construyó el que se conoció como El Mercado de la Tamaulipas, solo que tuvo peor suerte que la Central de Abastos, pues este ‘mercadito’ no fue capaz de atraer a la población, ni siquiera a locatarios.

El inmueble localizado entre las calles Bravo, Allende y José Vasconcelos (10 ceros), tras su fracaso como mercado público, ha sido utilizado por dependencias tanto municipales (Victoria) como del Estado, cuando una parte fue utilizada, en los tiempos de la Quina Hernández Galicia, como tienda del sindicato de Petroleros, a su caída del líder, cambió a tienda Conasupo… la desaparición de esta dependencia federal terminó por abandonar el edificio.

Pasado un tiempo, el poder judicial de Tamaulipas atrajo el inmueble para convertirlo en Juzgado para Menores, Juzgado Civil y Familiar y la Procuraduría del Estado lo acondicionó como Dirección General de Servicios Periciales y Ciencias Forenses.

En el sexenio anterior y en el que está por concluir, se invirtió algún presupuesto para que este edificio quedara como área de acondicionamiento físico para personal de la ahora Fiscalía del Estado.

Otra parte del conjunto de los dos edificios, en la administración municipal de Oscar Almaraz Smer, se acondicionó como Casa de Cultura, en donde la comunidad de este sector de la población, recibe clases sobre todo para las amas de casa y estudiantes.

El gimnasio y la Casa de la Cultura actuales cuentan con espacio suficiente para las instalaciones, incluso se identifica amplia área de estacionamiento -aunque cerrado con tela ciclónica- y desde luego, desaprovechado.

La Casa de la Cultura posee un área arbolada, juegos infantiles y espacio para que los usuarios estacionen sus vehículos con toda comodidad, con la seguridad de que la misma gente cuida de los vehículos.

Un pero: Los vecinos del lugar se quejan de que al buscar la sombra de algunos árboles para aminorar los amenazantes rayos solares, buscan la sombra vegetal, solo que empleados del Gimnasio o de la Casa de Cultura, están dejando en el parabrisas de los autos vecinales una amenaza.

Este columnista se dio a la tarea de investigar sobre el responsable del Gimnasio de la Fiscalía, solo que agentes que hacían ejercicio no supieron dónde localizar al encargado, identificando solo su auto y de tres policías interrogados, sobre el tema, coincidieron en reprobar la amenaza.

Lo mismo sucedió con el responsable de la Casa de Cultura de la colonia Tamaulipas, tampoco se pudo localizar y desde luego, el autor de los anónimos a los vecinos, pudiera ser empleado de una u otra dependencia gubernamental.

Finalmente aclaro que la ‘amenaza’ es un hecho jurídico, protegido por la libertad de las personas, el derecho a la paz y la tranquilidad del amenazado… El núcleo esencial de la amenaza es el hecho de anunciar un mal futuro con hechos, actitudes o palabras.

Finalmente: ¿Vale la pena? Me parece que no. El supuesto empleado de la CFE será sancionado por varios delitos, entre otros la amenaza y desde luego la extorsión.