-La Jornada AP

Cabo Cañaveral. El cohete lunar de la NASA regresó a su plataforma para un nuevo intento de lanzamiento luego de varias reparaciones. El cohete de 98 metros de altura salió de su hangar a medianoche y completó el trayecto de 6.4 kilómetros ayer poco después del amanecer.

La NASA intentará el lanzamiento el 14 de noviembre para llevar una cápsula no tripulada a la Luna y traerla de regreso en una prueba dramática de vuelo antes de que los astronautas suban a bordo dentro de un par de años.

Los meteorólogos están atentos a la posibilidad de que alguna tormenta tropical lo impida.

Se trata del paso más importante que da la NASA hasta el momento para cumplir su objetivo de enviar astronautas de vuelta al satélite natural de la Tierra en 2025. Se acerca el 50 aniversario del último alunizaje con seres humanos, el del Apolo 17, en diciembre de 1972.

Esta versión anticipada del cohete no es tan alta, pero es más poderosa que el Saturno V, que llevó a los astronautas del Apolo a la Luna.

El ensayo estaba paralizado desde agosto debido a filtraciones de combustible. Luego, el huracán Ian obligó a regresar el cohete al hangar en el Centro Espacial Kennedy a fines de septiembre. La NASA aprovechó ese tiempo para efectuar reparaciones y remplazar baterías cruciales.

La NASA aún no sabe por qué se pierde hidrógeno cada vez que cargan el combustible, pero los ingenieros confían en evitar futuras filtraciones, declaró el directivo Cliff Langham.

El despegue se realizaría en la madrugada en las tres próximas oportunidades. La NASA prefiere un despegue diurno para tomar la mayor cantidad posible de fotos, pero esto no es un requisito. El radar y las cámaras infrarrojas pueden realizar una cobertura amplia, precisó el directivo Jim Free.

La misión de 4 mil 100 millones de dólares finalizará en un mes, con un amarizaje en el Pacífico. La nave lleva además maniquíes de prueba para las mediciones de radiación y vibraciones.